Scariolo alerta sobre la pérdida de protagonismo del jugador español: “Es el momento más difícil desde que entré en 2009” | Baloncesto | Deportes

Renovado hasta 2028 antes del gran reto. La Federación Española de Baloncesto (FEB) ha presentado este jueves la ampliación de contrato de Sergio Scariolo como seleccionador absoluto masculino para el próximo ciclo olímpico, a las puertas de encarar el gran objetivo de este verano: ganar el preolímpico que se celebra en Valencia entre el 2 y el 7 de julio y conseguir así el billete para los Juegos de París.

“Una gesta titánica”, comentó Scariolo después de caer eliminados en el pasado Mundial sobre la dificultad que supondría clasificarse para la cita olímpica. La digestión de aquella decepción, el conocimiento de los rivales a los que se enfrentará España (Finlandia, Bahamas, Líbano, Angola y Polonia) y la ventaja ambiental de ser anfitriones no han rebajado el nivel de dificultad, según Scariolo. “Será una tarea muy complicada”, apuntó el seleccionador. “Es el momento más difícil desde que en 2009 entré en esta casa. Eso aumenta la necesidad de imaginación, de buscar la fórmula para llevar a cabo los objetivos, un recambio generacional y afianzar a los que ya están, acelerar el trasvase de los que no tienen todavía la madurez y la experiencia de ser parte del primer equipo, y por otra parte mantener lo más arriba posible la identidad competitiva que nos ha caracterizado durante muchos años y que nunca puede bajar, ni en las derrotas ni en las victorias. El pasado Mundial es el ejemplo. Es innegociable lo de competir hasta el final”, añadió.

Scariolo redobló el grado de complejidad del momento de la selección al apuntar la pérdida de protagonismo del jugador español en la ACB y en la NBA. “Me gustaría revertir la tendencia de la importancia del jugador español, que ha llegado a datos preocupantes. De los primeros 50 jugadores en valoración y minutos en la ACB solo hay tres o cuatro españoles. En 2009 cuando llegué eran tres o cuatro veces más. Son los datos más bajos de todas las Ligas europeas”, dijo Scariolo. Solo Willy Hernangómez (Barcelona, 10º), Lluís Costa (Tenerife, 28º), Santi Yusta (Zaragoza, 36º), Alberto Díaz (Unicaja, 39º) y Sergi García (Breogán, 49º) figuran entre los 50 primeros en valoración en la competición española. Y por primera vez en 20 años ningún jugador español ha participado en las eliminatorias finales de la NBA. En la temporada regular solo Santi Aldama en Memphis ha disfrutado de relevancia (61 partidos disputados), mientras que Usman Garuba apenas participó en seis encuentros con Golden State tras firmar un contrato dual para compaginar el primer equipo con el filial. El regreso a Europa de Ricky Rubio, Ibaka y de los hermanos Hernangómez vació el resto de representación española.

“Los jugadores se han de merecer el espacio, ese es su trabajo, y que les den esa oportunidad. El relevo generacional dependerá de cuánto puedan jugar en sus equipos. Esto sucede en un momento de emergencia por la agresión y el reclutamiento de la NCAA”, esgrimió Scariolo sobre el gancho deportivo y sobre todo económico que hoy supone la Liga universitaria estadounidense para los jóvenes canteranos y la fuga cada vez más abundante de las promesas del baloncesto español hacia América. “Hay que proteger a los clubes que invierten en la formación de los jugadores y puede darse la tragedia de que dejen de hacerlo. No se puede impedir a los chavales progresar y crecer, pero hay que ponerles a disposición algo atractivo para que sigan su formación aquí. Espero que seamos conscientes y apoyemos a los clubes que nos han dado a tantos jugadores de talento”. La nueva normativa por la que los jugadores pueden cobrar en Estados Unidos grandes salarios en comparación con lo que pueden percibir en España ha encendido otra vez la luz de alerta.

En ese escenario se desenvuelve hoy Scariolo, que dará la lista de convocados para el preolímpico la próxima semana. El técnico, de 63 años, ha dirigido a la selección en dos etapas, entre 2009 y 2012 y desde 2015 hasta ahora. En ese camino, en el que está cerca de cumplir los 200 partidos en el banquillo nacional, ha coleccionado ocho medallas: las cuatro de oro que ha celebrado España en su historia en un Eurobasket (2009, 2011, 2015 y 2022), otro oro mundial (2019), una plata (2012) y un bronce (2016) olímpicos, y un nuevo bronce europeo (2017). Ahora, sin cerrar del todo la opción de volver a entrenar a un club y compaginar ambos cargos, encara el doble desafío de liderar el relevo generacional y de continuar durante ese periodo de transición en lo alto del podio internacional.

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