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Paridad de género en foco con terna femenina

En una decisión histórica, la Corte Suprema ha seleccionado una terna compuesta exclusivamente por mujeres para ocupar una vacante en la Corte Constitucional. Las candidatas Myriam Carolina Martínez, Lina Marcela Escobar y Lisneider Hinestroza competirán por el puesto que dejará vacante la magistrada Diana Fajardo, cuyo periodo concluye el próximo 5 de junio. Ahora será el Senado quien decida cuál de ellas asumirá el cargo.

Esta elección representa un hito en el camino hacia la paridad de género en las altas cortes del país, ya que actualmente la Corte Constitucional cuenta con seis hombres y tres mujeres entre sus magistrados. La decisión de conformar una terna femenina responde a las solicitudes de diversas organizaciones civiles y entidades públicas que han abogado por una mayor representación de las mujeres en instancias judiciales de alto nivel.

Las características de las aspirantes

Myriam Carolina Martínez, jurista con estudios avanzados en Derecho de Telecomunicaciones, Comercial y Financiero, y un MBA en Gestión Empresarial, cuenta con una extensa experiencia tanto en el sector público como en el privado. Fungió como directora de la Agencia Nacional de Tierras en el mandato anterior, además de ser guía en la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite y coordinadora de iniciativas de responsabilidad social corporativa en una empresa multinacional de telecomunicaciones. También ha sido profesora universitaria y consultora en varias entidades públicas.

Durante la audiencia pública donde presentó su candidatura, Martínez manifestó su inquietud sobre cómo las decisiones legales pueden afectar los derechos fundamentales de las personas. También subrayó que uno de los desafíos principales del sistema judicial es asegurar que los fallos no sean anulados por acciones de tutela, lo cual podría debilitar la confianza en las entidades judiciales.

Lina Marcela Escobar, por otro lado, tiene un doctorado en Derecho por la Universidad del País Vasco, además de contar con maestrías en Derecho Público y Constitucional. Ha ocupado puestos importantes como magistrada auxiliar en el Consejo de Estado y ha sido rectora en una universidad privada. Asimismo, ha ejercido como asesora constitucional en diversas instituciones públicas y cuenta con una robusta trayectoria académica.

En su intervención ante la Corte Suprema, Escobar destacó la importancia de promover posturas unificadas en la Rama Judicial y subrayó la necesidad de garantizar que la tutela sea utilizada de manera correcta para proteger derechos fundamentales, sin interferir con resoluciones previas de otras altas cortes. Además, hizo énfasis en la relevancia de fortalecer los canales de comunicación entre las diferentes ramas del poder público.

Finalmente, Lisneider Hinestroza, una abogada afrocolombiana especializada en Derecho Ambiental y Recursos Naturales, ha centrado gran parte de su carrera en la enseñanza y la investigación sobre la legislación étnica y los territorios colectivos de comunidades negras. Ha sido profesora en instituciones universitarias tanto dentro como fuera del país, destacándose por su dedicación a la justicia social.

Hinestroza, en su discurso, destacó la importancia de su educación y vivencias desde un enfoque inclusivo. «Soy originaria de las áreas que algunos denominan periferia. Mi carrera me ha brindado la oportunidad de entender las diversas realidades sociales de la nación y su repercusión en el derecho constitucional», mencionó.

Un paso hacia la paridad

La elección de esta terna femenina representa un avance significativo hacia la igualdad de género en las instituciones judiciales del país. Sin embargo, el propósito no es únicamente garantizar la representación de las mujeres, sino también valorar las competencias y calificaciones de las candidatas, quienes han demostrado estar altamente capacitadas para el cargo.

Las asociaciones civiles han destacado que, aunque hay avances, las mujeres encuentran obstáculos como el «techo de cristal», el cual restringe su acceso a puestos superiores, aún cuando reúnen todos los criterios necesarios. Esta medida representa un avance sólido para el reconocimiento del potencial femenino en el sector judicial y sirve como un modelo para fomentar la igualdad en distintas áreas.

En este momento, el Senado deberá analizar las cualidades de estas tres sobresalientes juristas y decidir, lo cual no solo afectará la composición de la Corte Constitucional, sino también la dirección de la jurisprudencia nacional en los años venideros.

Por Jenifer Sandoval

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