La expulsión de Araujo abre el camino al mejor Dembélé | Fútbol | Deportes

La expulsión de Araujo abre el camino al mejor Dembélé | Fútbol | Deportes

“El Barça lo volverá a intentar. Hemos hecho una Champions muy digna, notable diría yo”, se lamentó Xavi Hernández, tras la derrota frente al PSG en Montjuïc (2-4), después de desperdiciar la ventaja que el equipo había cosechado en París (2-3). Un triunfo que había cambiado el estado de ánimo de la afición azulgrana, distanciada del equipo desde su mudanza a la montaña mágica, desapegada de un equipo extraviado en la Liga. “Estábamos convencidos de que podíamos pasar”, expuso De Jong. Y se sumó Ter Stegen: “Duele muchísimo esta derrota, pero estoy orgulloso del equipo”. La hinchada, en un nuevo mood, recibió al Barça con una fiesta de bengalas rojas y azules que cubrió el autobús azulgrana y hasta nubló la vista de algunos energúmenos despistados que confundieron el autocar de los muchachos de Xavi con el de Luis Enrique. Lanzaron objetos.

Barcelona

1

Ter Stegen, Koundé, Ronald Araújo, Pau Cubarsí, Cancelo (João Félix, min. 82), Pedri (Ferrán Torres, min. 61), Gündogan, Frenkie De Jong (Fermín López, min. 82), Raphinha, Lewandowski y Lamine Yamal

4

PSG

Gianluigi Donnarumma, Lucas, Achraf Hakimi, Marquinhos, Nuno Mendes, Warren Zaïre-Emery, Fabián (Marco Asensio, min. 76), Vitor Ferreira, Bradley Barcola (Lee Kang-In, min. 76), Ousmane Dembélé (Randal Kolo Muani, min. 88) y Kylian Mbappe

Goles 1-0 min. 12: Raphinha. 1-1 min. 39: Ousmane Dembélé. 1-2 min. 54: Vitor Ferreira. 1-3 min. 60: Kylian Mbappe. 1-4 min. 89: Kylian Mbappe.

Árbitro István Kovács

Tarjetas amarillas Kylian Mbappe (min. 39), Fabián (min. 45), Lewandowski (min. 50), Marquinhos (min. 62), Gündogan (min. 64), Gianluigi Donnarumma (min. 86) y Fermín López (min. 97)

Tarjetas rojas Ronald Araújo (min. 29)

El problema fue que la afición entró en una mezcla de sentimientos, algunos habituales —”Puta PSG”—, otros insólitos —”Vinicius muérete”—, también estuvieron los vengativos —”Dembélé, Judas”—. El nombre del exdelantero del Barcelona volvió a tomar el protagonismo en la eliminatoria. Lo tuvo en el partido en el Parque de los Príncipes cuando marcó, también en Montjuïc. “Merecimos ganar este partido”, analizó Dembélé, pitado en cada acción, protagonista en la sala de prensa y en las gradas, sobre todo en el césped. “El Barcelona es un grande. Es un club que me gusta, pero estoy contento en París. Hay que ganar la semifinal para llegar a la final. Entiendo los pitos, es la vida. Hay pitos en todos los estadios”, añadió. El francés vive ajeno al ambiente. Todo lo contrario le pasó a Araujo, que se expuso a la expulsión en su intento de frenar a Barcola. Se llevó la roja. Según el uruguayo, injusta. Y así lo dejó claro al abandonar el campo: hizo el gesto del robo con la mano.

“Estamos contrariados, enrabietados. Pienso que la jugada marca la eliminatoria por completo. Once contra once estábamos bien ordenados. Para mí es demasiado pitar roja en esta jugada. No es bueno quedarse con diez y a partir de ahí es otro partido”, analizó Xavi. La expulsión de Araujo abrió más espacios en el campo. Un caramelo para la velocidad de Dembélé, siempre activo, siempre indescifrable para Cancelo. La impasibilidad del francés ante los insultos aumentaba su fútbol, al tiempo que agudizaba los nervios en el Barça, simbolizados en otra roja, esta vez para Xavi por patear un cartel de la UEFA.

“Le he dicho al árbitro que ha estado muy mal, que ha sido un desastre. Ha matado la eliminatoria. Cambia todo”, dijo Xavi. Luis Enrique contestó: “Es obvio que la expulsión juega un rol importante. Pero creo que sin la roja hubiésemos ganado. No lo puedo demostrar. No suelo enjuiciar. Intento ponerme en la piel del árbitro. Intento protestar poco o nada y transmitir a mis jugadores que controlen las emociones”, contestó Luis Enrique. “No me gusta hablar de los árbitros, pero no nos podemos callar”, insistió Xavi. En el momento más crítico del partido, el equipo azulgrana se quedaba sin su entrenador. Para colmo, apareció Mbappé. El 7, que parece tener su futuro ligado al Santiago Bernabéu, marcó el tercer y el cuarto gol del encuentro. El PSG, entonces, durmió el duelo. El camino a la semifinal ya lo había agitado Dembélé.

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